Eitetsu Hayashi, gran maestro del taiko contemporáneo.
La imagen de Eitetsu Hayashi, de pie en el escenario ante el gran o-daiko de espaldas a la audiencia, ahora resulta familiar en todo el mundo. Pero al crecer en un templo budista japonés donde su padre era monje, Hayashi nunca imaginó que algún día cambiaría las formas y el sonido del taiko.
Nació en 1952 en la prefectura de Hiroshima y en la escuela secundaria se inspiró en la batería de Ringo Starr de los Beatles para formar una banda de rock con sus amigos. Después de mudarse a Tokio en 1971, su intención inicial era convertirse en diseñador gráfico; pero no fué así y participó en la formación del famoso grupo de taiko Kodo, comenzando su actividad como intérprete en solitario en 1982.
Eitetsu Hayashi es un intérprete que dibuja espectáculos sonoros y espaciales intensos haciendo uso de una amplia batería de taikos. Su actuación está respaldada por una tecnología excepcional que no busca reproducir las artes escénicas populares clásicas. El estilo de tocar solos de odaiko y de espaldas al público no existía antes de Hayashi, y lo creó para tratar de construir un mundo sonoro más moderno para el taiko. De hecho, es uno de los intérpretes más innovadores del mundo, colaborando con los mejores músicos de jazz, clásica, rock, latina, asiática o africana.
Nació en 1952 en la prefectura de Hiroshima y en la escuela secundaria se inspiró en la batería de Ringo Starr de los Beatles para formar una banda de rock con sus amigos. Después de mudarse a Tokio en 1971, su intención inicial era convertirse en diseñador gráfico; pero no fué así y participó en la formación del famoso grupo de taiko Kodo, comenzando su actividad como intérprete en solitario en 1982.
Eitetsu Hayashi es un intérprete que dibuja espectáculos sonoros y espaciales intensos haciendo uso de una amplia batería de taikos. Su actuación está respaldada por una tecnología excepcional que no busca reproducir las artes escénicas populares clásicas. El estilo de tocar solos de odaiko y de espaldas al público no existía antes de Hayashi, y lo creó para tratar de construir un mundo sonoro más moderno para el taiko. De hecho, es uno de los intérpretes más innovadores del mundo, colaborando con los mejores músicos de jazz, clásica, rock, latina, asiática o africana.
Interview: ¿Tenías alguna imagen específica del estilo y las formas musicales que querías lograr?
E H: “No tenía ni idea de lo que quería hacer. Era algo que nadie había hecho antes, por lo que no había un precedente del que aprender y tenía que hacerlo yo mismo. Dado que era un trabajo que requería un tambor taiko como principal instrumento, también era difícil financieramente. Un gran O-daiko hecho del vaciado de un tronco de árbol centenario cuesta varias decenas de millones de yenes. Era un precio con el que podría comprar una casa o un coche de lujo extranjero en ese momento. Como no tenía esa cantidad de dinero, hice el mío propio estirando la piel sobre un cilindro que hice de madera contrachapada con tablas curvas de unos 90 centímetros de diámetro. Era un cilindro recto sin el abultamiento habitual en el centro, por lo que el sonido no era muy bueno, pero tenía la ventaja de ser ligero y fácil de transportar.”
“A mis alumnos siempre les hago practicar descalzos. Desde la antigüedad, los japoneses han comido sentados en el suelo del tatami, han utilizado un inodoro en cuclillas y han llevado una vida diaria que implicaba muchos movimientos de pie y en cuclillas. Pero el estilo de vida actual de mesa y silla ha quitado el movimiento de ponerse en cuclillas de nuestras vidas, así que tengo que empezar por enseñar la postura adecuada.
E H: “No tenía ni idea de lo que quería hacer. Era algo que nadie había hecho antes, por lo que no había un precedente del que aprender y tenía que hacerlo yo mismo. Dado que era un trabajo que requería un tambor taiko como principal instrumento, también era difícil financieramente. Un gran O-daiko hecho del vaciado de un tronco de árbol centenario cuesta varias decenas de millones de yenes. Era un precio con el que podría comprar una casa o un coche de lujo extranjero en ese momento. Como no tenía esa cantidad de dinero, hice el mío propio estirando la piel sobre un cilindro que hice de madera contrachapada con tablas curvas de unos 90 centímetros de diámetro. Era un cilindro recto sin el abultamiento habitual en el centro, por lo que el sonido no era muy bueno, pero tenía la ventaja de ser ligero y fácil de transportar.”
“En concierto, tocar el gran taiko (o-daiko) requiere un acompañamiento rítmico, y hasta ese momento había estado empleando a otro baterista para ese acompañamiento. Pero mi productor dijo que quería que actuara solo, sin el otro baterista. Tocar el o-daiko solo es como un cantante que actúa completamente a capella. Es muy difícil. El estilo de actuar en fundoshi (en taparrabos) con un hachimaki atado alrededor de la frente estaba demasiado asociado con el estilo de grupos tradicionales y tampoco encajaba en una actuación en solitario; me resultaba algo vergonzoso. Aunque la gente me felicitó sinceramente -diciendo que la musculatura expuesta en espalda y nalgas era hermosa- y tenía un efecto dramático en la actuación, personalmente no quería exponer así mi cuerpo de 30 años. Además, dado que el estilo seitai-gamae (frente al tambor de espaldas a la audiencia) era uno que yo había inventado, también tuve la sensación de que quería desarrollarlo y perfeccionarlo más.”
“También desarrollé un estilo en solitario que implicaba tocar "drum sets" que consistía en Shime y Oke y practiqué mucho para perfeccionarlo, pero, aún así, no es comparable con la respuesta de la audiencia a la vista y las reverberaciones de un taikista en solitario golpeando el gran o-daiko. Pero fue muy difícil entrenarme a mí mismo para alcanzar ese nivel de rendimiento. Tengo que mantener los brazos levantados por encima de mi cabeza y una postura baja de la parte inferior del cuerpo con una rodilla doblada, y continuar manteniendo el ritmo sin descanso y sin romper esa postura. Eso lo practico habitualmente de 30 minutos a una hora. Puede sonar a presunción pero, no creo que haya ningún otro ejemplo en el mundo de ese tipo de actuación larga con un odaiko de 130 centímetros de diámetro.”
“Para que sea viable como actuación en solitario, siempre me he planteado como componer mis piezas y esto aun ha sido mucho más difícil que la práctica física. No hay textos tradicionales que me sirvan como guía al considerar qué dirección debe tomar una pieza. Mientras lo reflexionaba, una idea que se me ocurrió fue usar las pinturas tradicionales japonesas de tinta sumi-e como imagen. Al igual que sentimos el color, el espacio y la distancia dentro de las gradaciones de los grises monocromáticos y el negro de la tinta, pensé que tal vez se podría usar una imagen similar para la supuesta monotonía del odaiko y así, probé una serie de cosas, como modificaciones en los bachis o cambiar las áreas de la superficie de golpeo en la piel.”
“También desarrollé un estilo en solitario que implicaba tocar "drum sets" que consistía en Shime y Oke y practiqué mucho para perfeccionarlo, pero, aún así, no es comparable con la respuesta de la audiencia a la vista y las reverberaciones de un taikista en solitario golpeando el gran o-daiko. Pero fue muy difícil entrenarme a mí mismo para alcanzar ese nivel de rendimiento. Tengo que mantener los brazos levantados por encima de mi cabeza y una postura baja de la parte inferior del cuerpo con una rodilla doblada, y continuar manteniendo el ritmo sin descanso y sin romper esa postura. Eso lo practico habitualmente de 30 minutos a una hora. Puede sonar a presunción pero, no creo que haya ningún otro ejemplo en el mundo de ese tipo de actuación larga con un odaiko de 130 centímetros de diámetro.”
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“A mis alumnos siempre les hago practicar descalzos. Desde la antigüedad, los japoneses han comido sentados en el suelo del tatami, han utilizado un inodoro en cuclillas y han llevado una vida diaria que implicaba muchos movimientos de pie y en cuclillas. Pero el estilo de vida actual de mesa y silla ha quitado el movimiento de ponerse en cuclillas de nuestras vidas, así que tengo que empezar por enseñar la postura adecuada.
En particular, las mujeres que están acostumbradas a usar zapatos puntiagudos y tacones elevados tienen dificultades para tomar una postura fuerte descalza, porque sus dedos de los pies no se extienden para agarrar el suelo. Así que su postura es inicialmente inestable al comenzar a tocar la batería; si puedes bajar el centro de gravedad y agarrar el suelo con los pies descalzos, la parte superior del cuerpo adquiere una gran libertad, se ve muy bien y puedes moverte de un tambor a otro sin lastimarte la parte baja de la espalda.”
Ref: https://performingarts.jpf.go.jp/en/article/6991/

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