SALUDO Y BIENVENIDA

Oí hablar por primera vez del taiko japonés en 1985 haciendo estudios de antropología médica en México a través de una querida profesora nikkei -hija de emigrantes japoneses-, Sayoko Kageyama. También con ella me enteré de la pervivencia de ciertas formas de chamanismo en Japón y particularmente de las Itako, sobre las que volveré más veces en el blog. Pues bien, aunque he seguido interesado profesionalmente en el chamanismo y en las interpretaciones culturales de los fenómenos de salud y muerte, han pasado más de 30 años hasta volver a contactar específicamente con el mundo y la cultura del taiko. Y fué en un taller/demostración de taiko para niños en el Pilar zaragozano de 2018 cuando escuché el "gran tambor" a manos de Kumiko Fujimura; y fué para mí un auténtico flash emocional... 

Y ahora, después de participar estos años en el grupo Kamidaiko que coordina Kumiko, y quedar seducido por esta manifestación cultural japonesa, arranco este blog con unos cuantos apuntes y reflexiones personales en torno a mi experiencia, emociones, trabajos y lecturas sobre el taiko, que pueden ilustrar esta travesía por algunos aspectos de la rica cultura japonesa. Los errores e inexactitudes que seguro encontrareis son de mi entera responsabilidad y ruego que me los hagáis saber, para rectificarlos, si os tomáis la molestia de visitar estas páginas.  Siguiendo las normas de educación, saludo con una leve inclinación de cabeza o, si se prefiere, juntando frente a la boca las palmas de las manos -gassho- al modo budista, o de las dos maneras a la vez. En todo caso, gracias por interesaros en el blog y, por supuesto, en el taiko. Ah, y la rana del título del blog es, por supuesto, la del haiku del estanque de Bashō, el gran haijin. 

Para abrir boca, os dejo con Kodo y el poderoso sonido del "Gran tambor".

9/15/23

FESTIVAL MÚVER EN HUESCA


Festival Múver. Música para las noches de verano. Agosto 2023

Acudimos 9 taikistas y fué un gran concierto en el fantástico escenario del patio/claustro del Museo Provincial de Huesca. Una hora y cuarto de Kamidaiko en solitario, y estreno solemne de los nuevos miembros del grupo tras el Covid.  Estrenamos también la dramatización con taiko de la leyenda de Tanabata con fondo musical de Rafa Medina.

Se trataba, por primera vez, de dar una hora entera o más de espectáculo y eso nos exigió ofrecer un repertorio amplio, y complementarlo con narraciones, textos y dramatizaciones. Hubo que hacer ensayos intensivos que finalmente,  armaron el espectáculo con un nivel de calidad muy aceptable.

En definitiva, un conciertazo.