SALUDO Y BIENVENIDA

Oí hablar por primera vez del taiko japonés en 1985 haciendo estudios de antropología médica en México a través de una querida profesora nikkei -hija de emigrantes japoneses-, Sayoko Kageyama. También con ella me enteré de la pervivencia de ciertas formas de chamanismo en Japón y particularmente de las Itako, sobre las que volveré más veces en el blog. Pues bien, aunque he seguido interesado profesionalmente en el chamanismo y en las interpretaciones culturales de los fenómenos de salud y muerte, han pasado más de 30 años hasta volver a contactar específicamente con el mundo y la cultura del taiko. Y fué en un taller/demostración de taiko para niños en el Pilar zaragozano de 2018 cuando escuché el "gran tambor" a manos de Kumiko Fujimura; y fué para mí un auténtico flash emocional... 

Y ahora, después de participar estos años en el grupo Kamidaiko que coordina Kumiko, y quedar seducido por esta manifestación cultural japonesa, arranco este blog con unos cuantos apuntes y reflexiones personales en torno a mi experiencia, emociones, trabajos y lecturas sobre el taiko, que pueden ilustrar esta travesía por algunos aspectos de la rica cultura japonesa. Los errores e inexactitudes que seguro encontrareis son de mi entera responsabilidad y ruego que me los hagáis saber, para rectificarlos, si os tomáis la molestia de visitar estas páginas.  Siguiendo las normas de educación, saludo con una leve inclinación de cabeza o, si se prefiere, juntando frente a la boca las palmas de las manos -gassho- al modo budista, o de las dos maneras a la vez. En todo caso, gracias por interesaros en el blog y, por supuesto, en el taiko. Ah, y la rana del título del blog es, por supuesto, la del haiku del estanque de Bashō, el gran haijin. 

Para abrir boca, os dejo con Kodo y el poderoso sonido del "Gran tambor".

10/19/24

CONCIERTO CON BONSÁIS EN EL MATADERO

E

sta mañana Kamidaiko ha dado un miniconcierto en la exposición de la Asociación Cultural Zaragoza Bonsái en el Centro Salvador Allende del antiguo Matadero de Zaragoza. El entorno y la exposición, francamente bonitos. 


Bonsai de la expo y Patio del Matadero


El edificio fue diseño de Ricardo Magdalena, autor también del Paraninfo, el Museo Provincial o el monumento de la Plaza España, y formó parte junto a otras emblemáticas obras de la ciudad, de la Expo hispano-francesa de 1885, con su plaza central, la fuente y los pabellones de sacrificio de animales. De hecho, antes de su inauguración como matadero, sirvió de sede de esa gran exposición. 

En cuanto al concierto, ha sido uno de los mas innovadores (sin pretenderlo) de los últimos tiempos. Kumiko había previsto una introducción de golpeo suave por parte de los 5 taikistas, pero yo pensé que estábamos ya en el primer tema de concierto y me largué un Soré y un solo de kamidaiko ante la perplejidad del grupo, que aguantó el tirón haciendo base rítmica hasta reenganchar con el tema. Y los 3 temas previstos quedaron reducidos a 2 porque en algún momento de la ejecución se mezclaron, de manera bastante satisfactoria, en una especie de Kamidokkoi bien recibido por el publico asistente.


Kamidaiko en el Matadero


Aunque hemos mejorado en la capacidad de improvisación, también hemos vuelto a comprobar que a los conciertos hay que acudir con todo el programa bien ensayado hasta el mínimo detalle; la innovación e improvisación tienen que estar muy controladas y sobre la base de unos temas muy dominados y ensayados. 

Nos lo hemos pasado bien pero, desde luego, no ha sido nuestra mejor versión; de los errores también se aprende mucho, así que pido disculpas a mis compañeros en la parte que me toca. Y adelante, Kamidaiko...


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