SALUDO Y BIENVENIDA

Oí hablar por primera vez del taiko japonés en 1985 haciendo estudios de antropología médica en México a través de una querida profesora nikkei -hija de emigrantes japoneses-, Sayoko Kageyama. También con ella me enteré de la pervivencia de ciertas formas de chamanismo en Japón y particularmente de las Itako, sobre las que volveré más veces en el blog. Pues bien, aunque he seguido interesado profesionalmente en el chamanismo y en las interpretaciones culturales de los fenómenos de salud y muerte, han pasado más de 30 años hasta volver a contactar específicamente con el mundo y la cultura del taiko. Y fué en un taller/demostración de taiko para niños en el Pilar zaragozano de 2018 cuando escuché el "gran tambor" a manos de Kumiko Fujimura; y fué para mí un auténtico flash emocional... 

Y ahora, después de participar estos años en el grupo Kamidaiko que coordina Kumiko, y quedar seducido por esta manifestación cultural japonesa, arranco este blog con unos cuantos apuntes y reflexiones personales en torno a mi experiencia, emociones, trabajos y lecturas sobre el taiko, que pueden ilustrar esta travesía por algunos aspectos de la rica cultura japonesa. Los errores e inexactitudes que seguro encontrareis son de mi entera responsabilidad y ruego que me los hagáis saber, para rectificarlos, si os tomáis la molestia de visitar estas páginas.  Siguiendo las normas de educación, saludo con una leve inclinación de cabeza o, si se prefiere, juntando frente a la boca las palmas de las manos -gassho- al modo budista, o de las dos maneras a la vez. En todo caso, gracias por interesaros en el blog y, por supuesto, en el taiko. Ah, y la rana del título del blog es, por supuesto, la del haiku del estanque de Bashō, el gran haijin. 

Para abrir boca, os dejo con Kodo y el poderoso sonido del "Gran tambor".

6/01/24

JAPONISMO. Dalí

J
aponismo. A propósito del biombo pintado por Salvador Dalí entre 1918 y 1923. Fundació Gala-Salvador Dalí, VEGAP, Barcelona, 2013.

El japonismo en España es la influencia del arte y la cultura japonesa en el país, especialmente a finales del siglo XIX y principios del XX. Esta tendencia surgió como parte de un fenómeno más amplio en Europa, donde el descubrimiento y la fascinación por las artes japonesas impactaron profundamente en numerosos artistas. En España, esta influencia llegó mucho más tarde y con menor impacto, tal vez por la competencia socio-cultural y mayor influencia de Filipinas como colonia.

 
No obstante, el japonismo se reflejó en el trabajo de pintores de finales del XIX como Fortuny, Casas, y Rusiñol, o ya del siglo XX con Picasso, Dalí o Miró, quienes incorporaron frecuentemente elementos estéticos japoneses en sus obras. La llegada de grabados ukiyo-e y otras manifestaciones artísticas niponas inspiró una nueva apreciación por la simplicidad, la elegancia y la sutileza en el arte, promoviendo una ruptura con las tradiciones pictóricas occidentales predominantes.


Biombo japonés de Salvador Dalí
Expo CaixaForum Barcelona. 2013

Además de las artes visuales, el japonismo en España también se extendió a otras áreas culturales como la moda, el diseño y la literatura. Las exposiciones internacionales y los intercambios culturales facilitaron la entrada de objetos decorativos, textiles y cerámicas japonesas, que se integraron en la vida cotidiana y en el gusto estético de la época. Las influencias japonesas se notaron en la arquitectura y en la decoración de interiores, donde la estética minimalista y la utilización de materiales naturales se hicieron populares.

Esta influencia se mantiene vigente hoy. Artistas y diseñadores contemporáneos, como Jordi Labanda y Patricia Urquiola, incorporan principios del minimalismo, la armonía con la naturaleza y la estética wabi-sabi en sus obras, creando una fusión entre las tradiciones artísticas occidentales y orientales. 


Japonismo español contemporáneo
Mesa Sengu de Urquiola e ilustración de Labanda


Y se manifiesta también en la moda, la gastronomía, el estilo de vida, la música, o el interés por las técnicas artesanales del origami, la cerámica y el ikebana. En el ámbito de la literatura y el entretenimiento, el manga y el anime han capturado la imaginación de los jóvenes, consolidándose como una parte integral de la cultura popular en España. Algo similar ocurre con la percusión y el taiko.

Y termino la entrada con este cuasi haiku de Lorca dedicado a su madre:

Sean para ti, mi corazón,
la luna sobre el agua
y el cerezo en flor


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