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| Talleres de construcción de taiko con Kamidaiko |
H
ablaremos ahora de la construcción del instrumento musical en sí, y de sus
dos elementos básicos: la piel y la madera. Sin embargo, no hay que olvidar lo
que ya hemos comentado en algún otro momento; es decir, toda la enorme carga
simbólica que, desde la noche de los tiempos y en todos los territorios
acompaña al tambor, a su sonido, sus ritmos, mitos y rituales. Por supuesto,
también al taiko.
Esta entrada/tutorial pretende explicar como hacer un taiko en casa, y de calidad; en concreto, un hiradaiko, el tambor plano común de los grupos de taiko. Porque hay que tener en cuenta que un hiradaiko de 45 cms de diámetro tiene un precio en el mercado de importación de unos 700 euros; y la propuesta que hacemos aquí se puede realizar por bastante menos de 250 €.
El modelo propuesto aquí es un hira-daiko de 40 cms de diámetro, en madera de pino común de espesor aproximado de 20 mm en el casco.
En el mercado existen maceteros cilíndricos grandes de madera de pino con las tablas curvadas de fabrica que, una vez desarmados, sirven muy bien a nuestro objetivo. Pero también se puede partir de tablas planas de 15-20 cms de longitud y 6-7 cms de ancho, pero ello obligaría, bien a curvarlas y machi-hembrarlas (que puede requerir maquinaria no accesible a escala casera), o aceptar que el casco del tambor tenga una superficie ligeramente prismática en vez de cilíndrica; aunque eso se disimula bastante en el lijado final, sobretodo si el taiko es grande.
Opción 1.
Si partimos de tablas normales de bricolaje, hay que hacer un pequeño cálculo del ángulo de corte de las tablas para que ajusten luego en el montaje final del tambor. Un hiradaiko de 40 cms de diámetro (20 cms de radio R), va a tener una longitud de circunferencia (2πR) de 125,6 cms, lo que supone necesitar aproximadamente 18 tablillas de 7 cms de ancho, o 21 de 6 cms. Las tablillas tendrán finalmente unas medidas de 7x2x20. Para realizar el cilindro/casco de tambor las tablillas deberán cortarse lateralmente con un ángulo de 10º, de acuerdo a esta fórmula: ((360 / nº lados o tablillas) / 2).
Se alinean sobre la mesa con los ángulos de corte hacia arriba, y las tablillas unidas entre si mediante cinta adhesiva por detrás. Luego se encolan los ángulos de corte y se le da forma al cilindro. Se fija con grapas en los bordes superior e inferior y se aprietan las uniones con dos cinchas que rodean el cilindro por arriba y abajo.
Opción 2.
Si partimos de tablas con borde machihembrado y curvadas (de un kit de montaje de macetero de jardín), las cortaremos en longitudes de entre 15 y 25 cms, según preferencias de un taiko final más plano o más alto; en general, a mayor altura de casco, sonido más poderoso y grave.
Las tablas en este ejemplo son de 7 cms de ancho y se necesitan 18 para conformar el cilindro de 40 cms de diámetro del que surgirá nuestro taiko.
Sobre una plantilla en papel que dibuja un círculo de 40 cms. de diámetro, vamos colocando las tablas ya cortadas que encolamos abundantemente con cola blanca al agua en su borde machihembrado, tratando de ajustar el cilindro formado a la plantilla dibujada para que resulte lo más redondo o circular posible, golpeando delicadamente con martillo de goma las tablas desde arriba, si es necesario, hasta que vayan encajando.
Se deben mantener estas cinchas hasta el secado total de la cola y, mejor, hasta que se proceda al lijado de paredes y bordes del casco creado. Se aconseja un mínimo de 48 horas. Asimismo, es recomendable cuando seque la cola, unir por dentro las tablas mediante grapas que da mayor estabilidad al casco durante el lijado de la superficie exterior.
Comentaremos simplemente que para controlar la resonancia y reforzar o reducir los tonos agudos en los grandes Odaikos, los constructores japoneses practican unas tallas interiores en el casco. Existen básicamente 3 tipos de tallado tradicional:
– Nayabori. Es un tipo de tallado que solo se utiliza para tambores que se usarán en teatros o espacios cerrados, este tallado tiene forma de hileras de ranuras oblicuas en sentido contrapuesto.
– Kikobori. Es el tallado utilizado para tambores de festivales o para ser usados al aire libre, la forma de este tallado es hexagonal o de forma de caparazón tortuga.
– Urukobori. Este tallado con forma similar al de escamas de pez, se hace para lograr un sonido característico, más alto y con más eco.
En el hira-taiko común, podríamos hacer algún tipo de dibujo o tallado sencillo para que las ondas generadas en el golpe sobre la piel reboten sobre la pared interior del casco y generen una mayor gama de frecuencias audibles. De todas formas, en nuestros taikos “convencionales” no es imprescindible ni habitual el tallado interior. Tampoco es necesario lijar ni acondicionar el casco por dentro con ceras o barnices; cuánto más crudo e irregular sea la superficie interior, mayor sonoridad y gama de frecuencias tendrá el taiko.
De acuerdo al modelo kamidaiko estándar, el soporte de (pino de poco nudo) se compone de 9 piezas de madera:
- 2 listones de 4 x 2,5 x 90 cms. El largo puede variar un poco, según la altura del taikista -de 88 a 92cms-.
- 2 listones de 4 x 2,5 x 85 cms. (También largo variable de 81 a 85).
- 2 listones de 5 x 2 x 38.
- 1 listón de 5 x 2 x 27.
- 1 barra cilíndrica de 3 x 32,5.
- 1 barra cilíndrica de 3 x 27.
- 2 tornillos de 6 x 70 mm de punta plana y cabeza redonda con 4 roscas.
- 16 tornillos pasantes para madera de 4 cms.
- 1 metro de cordón blanco de 0,5 cms de grosor.
- liza natural de empaquetar para rodear las barras cilíndricas donde apoya el taiko.
- y barniz satinado o brillante de tono caoba oscuro (así es, al menos, el color de los nuestros)
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| soporte modelo Kaisser con ruedas y standar kamidaiko |
El único elemento critico en la construcción del soporte es a qué altura colocar el tornillo donde articula la tijera, para taladrar correctamente los listones grandes. Tiene que estar a la altura adecuada para que quepa encima relativamente ajustado, el taiko de 40 cms; es decir, para que no baile demasiado en el espacio superior del soporte pero que quepa con un poco de holgura. Para ello, una vez que estén terminadas las dos partes de la tijera, hay que situarlas a pulso en posición y con el tambor colocado encima en su espacio correcto. En ese momento se marca el punto donde irán los tornillos grandes de la tijera. Esto hay que hacerlo necesariamente entre dos personas.
LIJADO, TEÑIDO Y BARNIZADO DEL CASCO
Una vez seca la cola se procede a grapar las uniones de las tablas cerca de los dos bordes del casco para estabilizar la caja durante el lijado; el lijado debe procurar eliminar cualquier irregularidad en las superficies, uniones de tablas y sobretodo de los bordes que han de quedar lo más planos y lisos posible, sin ondulaciones ni aristas que dañen posteriormente la piel tensada, o afecten negativamente al sonido.
Es preferible, más eficaz y con mejor terminación a la vista y el tacto utilizar lijadoras eléctricas (de banda, orbital o de disco según hábito o preferencia); preferible dos tipos de lija: gruesa de desbastar para eliminar las irregularidades mayores, y fina de acabado. Es importante lijar siempre en la dirección de la veta para evitar marcas visibles. Y hay que prestar cuidado a los bordes del taiko que entraran en contacto con la piel tensada; debemos redondearlos ligeramente para evitar daños o cortes en el parche de piel; ese redondeo se puede hacer también con lija de mano, porque se controla mejor la intensidad del lijado.
Tras este primer lijado, hay que comprobar si han quedado grietas entre tablas, agujeros o huecos en el machi-hembrado y rellenarlos con pasta de madera de un tono similar al acabado final del taiko. Una vez hecho, volver a lijar las reparaciones para eliminar el exceso de pasta de relleno. Ya tenemos el casco de madera listo para el acabado final.
Y aquí se plantean dos opciones: teñir la madera (casco exterior y bordes) con el tono de color que nos guste y luego barnizar con transparente para darle el brillo y acabado final, o utilizar directamente un barniz con tinte incorporado. Aunque tienta la segunda opción, los profesionales siempre aconsejan la primera. A mi me gusta seguir el primer criterio; mi taiko tiene un tono rojizo-caoba, y para ello he teñido la madera con pigmentos líquidos concentrados (anilinas) mezclando en agua 20 partes de rojo, 4 de amarillo y 2 de negro, para conseguir un tono caoba. Muy diluido y aplicando 3 capas sucesivas tras los secados con sus correspondientes lijados suaves.
Lo esencial es conservar las vetas de la madera que le dan calidez y belleza al tambor. Teñir la madera con pigmentos o anilinas al agua nos da muchas más opciones de color, no tapa el dibujo de las vetas y penetra más en la madera. Las anilinas o pigmentos hay que aplicarlos muy diluidos en agua y por capas sucesivas hasta lograr el tono de color preferido, y el barniz ecológico posterior será transparente, que son siempre de mayor calidad y duración que los que traen incorporado el tinte. Sin embargo, las dos opciones son válidas.
Para terminar, barniz transparente al agua en dos capas secas y lijadas con lija fina para mejorar el acabado final del taiko y darle el brillo de espejo típico del lacado. Tres veces, aun mejor. Se aconseja rodillo de espuma para este trabajo. Y lo del brillo también es opcional, porque se lleva cada vez más el acabado mate o el satinado. No obstante, hay que tener en cuenta en la última capa final de barniz, que los ecológicos son más blandos y dan un resultado con menos brillo que los sintéticos al aguarrás; A elegir. En mi caso, lo he personalizado con algún anagrama dibujado con un rotulador dorado “permanente” antes de poner la última capa de barniz brillante.
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| hiradaiko rotulado y barnizado |









El mundo es un pañuelo...Kumiko es nuestra profesora de caligrafía japonesa y pintura sumi-e.
ResponderEliminar¡Bravo por la actuación de Kamidaiko en la plaza del Pilar!